Empresas de nueva creación y Patentes

La economía moderna y la manera en la que entendemos la innovación hoy en día definen un escenario donde los cambios rápidos y el progreso constante son la norma. En tal escenario una patente puede parecer una reliquia propia de un pasado lejano. Muchas empresa de reciente creación, en su carrera por ser las primeras y obtener éxito hoy, a menudo olvidan lo más importante: asegurar que lo que las hacen únicas hoy en día sigan perteneciéndoles mañana.

Los modelos tradicionales de negocio dentro de todos los sectores son desafiados por empresas de nueva creación que parecen alterar la manera tradicional de hacer las cosas. Iniciativas como Uber y Airbnb, al igual que los avances tecnológicos dentro de sectores tales como el sistema de salud, necesitan un desarrollo económico que no desafíe su crecimiento y su cambio. Una patente, sin embargo, cuesta dinero y la alternativa seria mantener el secreto, lo que significa que no pueden salir para hacerse un hueco en el mercado ¿Cómo se pueden unir estos mundos?
Una de los primeras cosas que una empresa de nueva creación necesita conseguir es llamar la atención y obtener financiación. Por lo tanto, tiene sentido contactar personas que están dispuestos a escuchar para presentarles su idea. Usted se da a conocer dentro de su campo, a establecer contactos y está a un paso más cerca de alcanzar sus metas. Hay tres buenas razones por las que no deben esperar más para proteger su invención.

Una patente atrae inversores
El primer requerimiento para conseguir inversores y financiación en su empresa de nueva creación es que, sea lo que quiera sacar al mercado, sea un producto original. Y que lo siga siendo, al menos durante un periodo de tiempo para que usted y sus inversores puedan sacar provecho de ella. Ser original es algo que se puede lograr a través de la protección de patentes, ya que una patente impide que terceros copien libremente sus ideas y puedan convertirse en sus competidores. Para los inversores siempre es atractivo invertir en una empresa que tiene productos únicos que estén protegidos.

Una patentes ayuda a extender la innovación rápidamente en un gran mercado
Una patente no sólo evita que terceros utilicen su invención, sino que también crea una fuente adicional de ingresos y la oportunidad de difundir su producto rápidamente por todo el país, o incluso por todo el mundo. Como una patente le otorga derechos de propiedad, usted es capaz de vender derechos de licencia de su invención a terceros. Con ello pueden explotar comercialmente su invención, mientras que usted recibe dinero por ello.

Especialmente para las empresas más pequeñas de nueva creación, que tienen una capacidad de producción más limitada, esto puede ser una excelente manera de poner rápidamente su invención a disposición de la mayor cantidad de actores económicos. De igual manera se crea la posibilidad de externalizar efectivamente ciertos aspectos de su empresa, lo que le da la oportunidad de dedicar toda su atención para obetener una mayor innovación de la misma. Por último, los inversores también encontrarán una seguridad adicional y un aumento potencial de ingresos a través de los acuerdos de licencia.

Una patente estimula la innovación
Si su invención no está protegida, puede ser objeto de copia. Esto no sólo es perjudicial para la puesta en marcha de su empresa de nueva creación, sino que puede ser perjudicial para toda una industria. Cuando existe una patente, otros se ven obligados a evitarla para no infringir. Sus competidores pueden aprender de su patente y avanzar en el desarrollo de la técnica tomando su patente como referencia, pero no pueden copiar lo que usted ha hecho. Por lo tanto usted está desafiando a los restantes actores económicos a tomar su idea y mejorarla, a mirar el mismo problema y tratar de encontrar una nueva solución. Esta es exactamente la razón por la que el sistema de patentes se puso en marcha: para facilitar el desarrollo constante de innovación y progreso.